La cúrcuma es una planta proveniente de Asia, ampliamente utilizada en la medicina ayurveda porque tiene propiedades antiiinflamatorias, antioxidantes y antisépticas. 

Es eficaz en el tratamiento del acné debido a sus propiedades antiséptica y anti bacteriana que limpia los poros, mantiene la piel clara, controla el sebo y reduce la aparición de espinillas. El uso regular de la cúrcuma aclara las zonas oscuras y le da brillo a la piel. Por ser un agente antioxidante elimina los signos del envejecimiento y las líneas finas de la piel.

Reducir la pigmentación de la piel, causada por cambios hormonales y la exposición excesiva a la luz del sol, acelera la curación de moretones, heridas y quemaduras.

Aplicar cúrcuma en estrías frescas ayuda a aligerarlas en una medida considerable. Asimismo, hidrata la piel seca. Su uso constante combate los trastornos graves como eczema, manchas debido a la varicela y la viruela.