Alguna ve se te ha olvidado lavarte la cara por las noches y te has despertado la mañana siguiente con pequeñas espinillas? o ¿Alguna vez has comido alimentos chatarra y te salen espinillas?…quien no lo ha hecho. Esto nos demuestra que la relación entre la piel y el cuerpo es simbiótica e interdependiente y es importante notar que la base para una piel saludable y radiante comienza en el interior.

La piel es el órgano más grande que tenemos y todas sus células necesitan de una buena nutrición, hidratación, oxigenación y desintoxicación para tener un crecimiento próspero, lo que hace muy importante mantener una rutina para el cuidado de nuestra piel. Sin embargo, nos favorece tomar en cuenta otros factores adicionales, para mantener nuestra piel sana como son la exposición al sol, hábitos alimenticios, hidratación, ejercicios, contaminación ambiental y tomar decisiones positivas para nuestra mente, cuerpo y espíritu.

Todos estos factores se combinan con la composición genética y nuestro bienestar general para entender la salud de nuestra piel. Y si bien es cierto que los productos para el cuidado de nuestra piel nos ayudan a combatir, corregir los problemas de la piel y mejorar su condición, es importante pensar en la piel sana de forma holística para ser una persona saludable porque después de todo, recordemos que una mujer sana es una mujer feliz….