Las arcillas volcánicas son desinfectantes, desintoxicantes, antiinflamatorias, depurativas y calmantes. En Nicaragua tenemos diversos tipos de arcillas que se aprecian en su variedad de colores. El color indica la composición de minerales de cada una que puede tener diferentes usos en el cuidado de la piel. 

Arcilla Blanca o caolín. Es calmante, antiséptica y tiene efecto tensor en la piel, lo que la hace idónea para tratamientos rejuvenecedores y para la dermatitis. Es especialmente recomendada para pieles secas, envejecidas o con arrugas. Después de su aplicación, deja la piel fresca, tersa y limpia.  Ayuda a desinflamar la piel y depura las capas mas profundas de la piel y estimula la regeenración del tejido. La aplicas en forma de mascarilla ligera y luego enjuagas con agua fresca. 

Arcilla Verde. Tiene la capacidad de limpiar impurezas en la piel. Es efectiva para equilibrar los niveles de grasa y seboorea de la piel. Se utiliza para tratar el acné, desintoxicar, desinfectar y eliminar bacterias de la piel.

Arcilla roja. Aumenta el riego sanguíneo y estimula el riego linfático. Se utiliza en pieles sin vitalidad o blanquecinas, en lesiones musculares crónicas ya que proporciona oxigenación al músculo favoreciendo su recuperación. 

Arcilla amarilla. Rejuveneces, descongestiona y regenera la dermis. Ideal para pieles sensibles.

Arcilla Violeta. Limpia, purifica y promueve la formación y renovación de colágeno. Aporta firmeza y mejora el tono muscular. Ideal apra pieles maduras.