La piel grasa indica que hay una acumulación excesiva de sebo. Es frecuente en jóvenes y adolescentes menores de 30 años, pero en algunos casos también puede afectar a los adultos y es un cutis que se observa poroso, húmedo, brillante y en su mayoría se observan los poros dilatados. Existen varios factores que pueden influir en tener piel grasa, los casos más frecuentes son la mala alimentación, estados de estrés o ansiedad, alteraciones hormonales y causas hereditarias.

Para cuidar la piel grasa lo primero que debemos hacer es limpiar la piel.
PASO 1. Se recomienda el jabón dermolimpiador a base de aceite de coco, sesamo, moringa y aguacate con esencia de árbol de té que ayuda a eliminar bacterias. Su uso frecuente mantiene tu piel limpia sin maltratarla. 

PASO 2. Astringente de árbol de té que contiene witch hazel o el olmo escoces que es un astringente natural conocido por su capacidad para luchar contra el acné, reduce la inflamación y disminuye las ojeras y las bolsas de los ojos, y como si fuera poco, ayuda a aclarar la piel. 

PASO 3. Gel de Sábila que es antibacterial, hidratante, antiséptico y antiinflamatorio. Forma una capa protectora en tu piel que mantiene tus poros libres de suciedad. 

Son 3 pasos sencillos, además con productos naturales que no dañan ni tu salud ni al medio ambiente.